Tironeó justo



El ambiente estaba caldeado, a punto de ebullición, hasta que en el final apareció una cabeza, la de Nicolás Correa, y la calma apareció. Con ese gol, agónico por cierto, Unión pudo llegar al 2-2 ante Belgrano y así calmar un poco las aguas, luego de haber vivido una semana difícil (hubo pintadas en contra de algunos jugadores). Y en el Celeste quedó un sabor agridulce, ya que saboreaba los tres puntos y se metía en la pelea...

El Tate empezó con el pie derecho. Porque con cinco variantes, entre obligadas y tácticas, Fernando Alí mandó a la cancha a un equipo que tuvo como mayor virtud la predisposición a luchar cada pelota como si fuera la última. Mucha actitud. Así encaró el match el local, y de esa manera encontró la apertura. Porque Pratto presionó a Lollo en una salida, le ganó y definió bien ante la salida de Olave. Un resultado que el local justificaba con el correr de los minutos, frente a un rival que hacía agua. Con decir que en el PT no generó ni una chance clara. Sí, andaba mal.

Pero el Celeste se había guardado lo mejor para el ST. Entró enchufado, con un medio firme, y en dos minutos dio vuelta el resultado: Turus puso el 1-1 y al toque fue Maldonado quien se mandó y definió para cambiar la historia. Unión no daba señales de vida, estaba golpeado, y en las tribunas el descontrol se hacía presente (el juego estuvo detenido 4' por incidentes). Pero en una de las últimas, Nicolás Correa se elevó en las alturas, lo anticipó a Olave y decretó el 2-2 final. Sí, el Tate lo tironeó justo a tiempo...

santa fe (corresponsal).



No hay comentarios:

Publicar un comentario