Luis Spahn: "Nadie puede desconocer que se pensó en el ascenso"

El presidente de Unión le dijo a El Litoral: “No sé si conseguiremos a la persona justa para seguir con un manager”. También habló del proceso de cuatro años, la importancia de Pumpido, el futuro de la función de manager y el de Alí como DT.

El presidente de Unión hizo un primer balance, elogió a Pumpido. Foto:Flavio Raina

—¿Estás desilusionado, defraudado, descontento con la campaña?

—Nosotros arrancamos sabiendo que el proyecto es a cuatro años, que el rendimiento de la primera rueda fue muy bueno y nos ilusionamos, y que hay aspectos positivos y negativos en la campaña. El objetivo siempre fue el ascenso en el mediano plazo y luego mantenernos en la máxima categoría.

—Hablás de cuatro años de proyecto. ¿Es sólo institucional o también deportivo?, ¿se pensó en Pumpido-Alí por cuatro años?

—El proyecto es institucional, económico y deportivo. Cuando empezamos a trabajar el año pasado, sólo hablamos de construir, de mejorar, de edificar. Obviamente, todo trabajo tiene como objetivo un resultado. Y luego del segundo puesto en la primera rueda, nadie puede desconocer que el objetivo era el ascenso.

—¿Ya les dijo Pumpido que se va?

—Prácticamente. El nos dio un respaldo enorme, tranquilidad y supo asumir una responsabilidad integral del manejo del fútbol. Hoy, la crisis del año pasado está superada y la promesa de trabajar un año con nosotros está cumplida. Y sabemos que le corre por las venas la sangre del entrenador y volverá a trabajar en lo que le gusta.

—¿Calificás de buena su gestión?

—No tengo una idea total. Evidentemente, hay una ambivalencia en la percepción de la gente. Si tomamos el punto de partida, se percibe que está en marcha un proceso de mejoramiento general. Pero bueno, el receso de fin de año nos dejó un sabor amargo, porque en ese momento estábamos todos ilusionados con el ascenso.

—¿Se debe mantener la función del manager?

—Tiene que ser una persona muy especial y muy vinculada al club. Se da en las instituciones que tienen manager. Pasa con Bassedas en Vélez, Dezzotti en Newell’s y pasó con Bianchi en Boca.

—No estás convencido, entonces...

—Hay que encontrar la persona... Hoy, la situación deportiva no es tan crítica como el año pasado. Nosotros aprendimos con Nery y si sabemos interpretarlo, podemos seguir en el mismo camino si no encontramos la persona especial e ideal... Hay equipos que tuvieron manager en el fútbol argentino y no volvieron a tenerlo; y hay pocos manager si tomamos los 40 equipos de la A y la B.

—No es una figura muy utilizada en el fútbol argentino, ¿no?

—Porque todos quieren dirigir.

—Alí dijo luego de Italiano que quiere seguir, que tiene ganas de seguir. ¿Está en carrera?

—El mensaje de Fernando es el de seguir y recogemos el guante. Nosotros todavía no tomamos ninguna decisión.

—¿Por qué pensás que se cayó el equipo en la segunda rueda?

—No voy a decirlo públicamente por ahora, pero te doy una pista: los refuerzos fueron de mayor a menor y creo que éste es un problema que tiene la ciudad.

—¿Eso se da con los jugadores del club que llegan y arrancan bien y luego se caen un poco?

—Muchos de los chicos del club han sido debutantes en esta temporada. Se fueron históricos como Pereyra, Zapata y Mosset, quedaron pocos jugadores y tenemos alegrías de que los chicos cumplieron expectativas. Es un buen punto de partida para el futuro.

—Cuando se trajo a Limia, Buján y Pratto, ¿se buscaron refuerzos necesarios para tirarse al ascenso?

—Ese era el objetivo. Nosotros teníamos un banco de suplentes falto de alternativas en la primera parte y de a poco lo fuimos mejorando. El director deportivo y el técnico nos pidieron tres jugadores. Tuvimos insistencia en incorporar al chico Battaglia, que luego terminó en Quilmes, y a ésos que mencionaste hay que agregar a Vazzoler, que fue un retorno al club por una cuestión contractual.

—¿Cómo se manejaron durante el año?, ¿todos los diálogos fueron con Pumpido o también con Alí?, ¿le pidieron injerencia a Pumpido en el armado del equipo?

—Nuestra comunicación básica era con Nery y él debía bajar línea al cuerpo técnico y al plantel... Para que se entienda bien mi pensamiento: si me planto en julio de 2009, cuando todo esto empezó, el balance es positivo. Si me paro en diciembre, cuando terminó el 50 por ciento inicial de la temporada y estábamos segundos, no cumplimos el objetivo de ascender.

—¿Te hiciste alguna autocrítica?, ¿pensás que en algo pudo fallar la dirigencia?

—Ofrecimos, con fundamento, un premio importante para que el equipo ascienda. Después, nuestro desarrollo en el tema fútbol fue limitado y minoritario, porque teníamos un manager que se ocupaba de todo. Nosotros nos pusimos a disposición de él. Por ejemplo, en esta última fecha se decidió reducir en una noche la concentración y lo respaldamos porque confiamos en un hombre como Pumpido.

—Si no se consigue el manager, ¿quién se hará cargo del fútbol?

—Habrá que armar una estructura para que nada falte y pasará a ser responsabilidad de la subcomisión de fútbol. No creo que yo tome las riendas del fútbol, porque considero que el presidente tiene que supervisar y no estar en un plano de ejecuciones.

—Entonces, Pumpido se va y lo de Alí no está definido todavía. ¿Es así?

—Es así.

—Y el balance no es tan positivo que digamos...

—Hay cosas buenas y cosas negativas... Como te dije, depende de qué momento tomamos como punto de partida. El final, sin dudas, no fue el deseado por cómo se fue desarrollando la campaña en algún momento estratégico de la misma. Es la sensación de ambivalencia que tiene la gente y que también tenemos los dirigentes.

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