Otro técnico, otros jugadores... la misma obligación

Debutará mañana a las 17.05, ante su gente, frente al consolidado Deportivo Merlo. Están todos los transfers, menos el de Zárate.

La gente, lo mejor que tiene Unión por siempre. Seguramente dará el sí, como todos los años en el 15 de Abril, en el inicio de una nueva ilusión. Foto:Mauricio Garín

"Pasarán los dirigentes, pasarán los jugadores”, es lo que cantan los hinchas. Y el de Unión lo sabe mejor que nadie. Mucho más, desde que el equipo cayó en desgracia, perdió la categoría en Primera División en el 2003 y milita en el duro ascenso. Con un minibus de refuerzos, Frank Darío Kudelka vuelve a casa con el desafío de armar prácticamente un plantel nuevo. Cómo será la renovación que, de los once titulares, siete caras serán nuevas (Avendaño, Cárdenas, Pablo Pérez, Vidal, Velázquez, Quiroga y Pirchio) y una como si fuera nueva (Paulo Rosales), porque jugó poco y nada de la mano del Turco Alí. Así, los que sobreviven son el arquero Limia y los laterales: “Tarrito” Pérez y el “Gringo” Maidana.

De todos modos, con otro técnico y otros jugadores, la presión será la misma: volver al círculo privilegiado del fútbol argentino. No será Unión el único que se ponga este objetivo, porque en un campeonato nacional en serio -15 equipos son del interior-, Rosario Central y Chacarita Juniors se asemejan mucho a una olla a presión. Lo mismo con los tucumanos, los de San Juan y los cordobeses, además de Atlético Rafaela, que siempre se prende arriba. Es decir que, antes de arrancar la temporada, casi la mitad de los equipos buscarán ese famoso “uno-dos” que les permita a mediados del 2011 volver a la “A”.

Mucho trabajo

Si Frank Darío Kudelka -que llegó a debutar como técnico en el banco profesional de Unión en medio del caos deportivo que lo llevó a jugar una Promoción con los entrerrianos de Gimnasia- se ganó la posibilidad de volver a ser el técnico tatengue, es porque en los últimos años potenció su trabajo profesional basándose en mucho sacrificio. Primero, puso a Libertad de Sunchales en el Argentino “A”, ganando dos series apretadas contra los mendocinos. Allí, como técnico de “Los Cañoneros”, hizo un trabajo a largo plazo, silencioso, que dio sus frutos. Luego, su lugar en el mundo fue Corrientes, una plaza que antes había tenido a Mandiyú y también a Huracán.
Llegó al popular Boca Unidos y también logró su ascenso, en las recordadas finales contra Patronato de Paraná, que terminaron con una infartante tanda de penales. Pero, además, logró consolidarlo en la categoría de la Primera “B” Nacional con un bajo presupuesto, nombres no tan conocidos y un muy buen trabajo táctico que todo el mundo elogia en Corrientes.

Así, con esas credenciales, se ganó el derecho de volver a dirigir a Unión, después del ruidoso y emotivo paso de Pumpido con Alí en la temporada anterior.

A excepción de la “Chancha” Zárate y Rodrigo Mannara, muchos de los nombres son desconocidos para el hincha común a la distancia. Entonces, este retorno de Kudelka encaja con sus últimas recetas: perfil bajo de los nombres, funcionamiento colectivo y mucho trabajo disciplinado en la táctica.

Decisiones fuertes

Ni bien llegó, Kudelka hizo resucitar la posibilidad de Paulo Rosales, que incluso había acordado con la dirigencia quedar libre a cambio de la deuda y resignar el último año de contrato. Pero, desde el vamos, el entrenador gritó a los cuatro vientos que Rosales era indispensable, que es uno de los volantes creativos más capacitados de la divisional y que lo quería en Unión.

Entonces, el “10” cordobés volvió a desarmar las valijas; en este caso, para quedarse. La idea, en el esquema, es que juegue de enganche típico y tradicional, sin nada raro en su posición. Delante de una línea de tres volantes y alimentando a los dos puntas.

La reconstrucción del proyecto 2010-2011 se hizo sobre la base de las rápidas renovaciones del arquero Alejandro Limia y del zaguero uruguayo Nicolás Correa, ídolo de la gente por su entrega. Lesionado Yacob y transferido Renzo Vera, llegó el oficio de Avendaño y volvió el “Changuito” Cárdenas al bloque defensivo, donde los marcadores de punta serán “Tarrito” Pérez y el “Gringo” Maidana.

El mediocampo es prácticamente una línea nueva, con jugadores como el “Fantástico” Pérez (viene de Ecuador, se formó en Newell’s), el xeneize Vidal (hizo una rueda de experiencia en la CAI) y el zurdo Jorge Velázquez (conocido por su regularidad en Aldosivi de Mar del Plata). Lo dicho: Rosales, de enganche.

Arriba, llegó una legión de nombres, aunque con el retorno de la “Chancha” Zárate (19 goles en su paso anterior por Unión y la Promoción con los jujeños). Los otros nombres son: Rodrigo Mannara (fútbol chileno), Marcos Pirchio (ex Estudiantes en Ecuador), Matías Quiroga (fútbol chileno) y Nicolás Kissner (viene de Defensa y Justicia).

La misma necesidad

La decepción del hincha por lo que pasó en la temporada anterior se curará mucho más rápido con un buen inicio en este campeonato. Claro que lo pasional de la gente no entiende de otros competidores “pesados” (Chacarita, Central, Belgrano, Atlético Tucumán) ni de un plantel nuevo con otro técnico.

La gente quiere que el equipo gane y que Unión ascienda lo más rápido posible, eso no se discute. Estaba claro que cualquier proyecto que se encarara después de Pumpido-Alí tendría un perfil mucho más bajo que el anterior en todo sentido.

Cuando a Kudelka le dieron tiempo en un club -Libertad de Sunchales, Boca Unidos de Corrientes-, a la larga se vieron los resultados de ese trabajo planificado. ¿Podrá tener Frank Darío ese tiempo necesario en este Unión 2010-2011? Será fundamental, desde el vamos, “embocar” un par de buenos resultados para calmar la ansiedad de la tribuna.

Porque, a pesar de que se debuta frente a Merlo con otro técnico y otros jugadores, la obligación de Unión sigue siendo la misma de siempre en un torneo de ascenso: subir.

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