
El tatengue quiere volver a festejar afuera, en el norte del país y contra una camiseta celeste y blanca. Foto:Archivo
Después del duro golpe de local frente a Patronato —fue 0-2 ante una multitud en el 15 de Abril—, el Unión de Frank Darío Kudelka buscará mañana en la tarde jujeña la recuperación frente al “Lobo” jujeño que conduce el experimentado “Pancho” Ferraro. Serán tres, en definitiva, los cambios que introducirá el entrenador tatengue: el retorno de Limia bajo los caños por el pibe Arce, la vuelta del “Pata” Avendaño por Cristian Gaitán y el ingreso de Pablo Pérez en la mitad de la cancha por el “Memo” Fausto Montero.
A la hora de analizar los cambios, dos —Limia y Avendaño— son automáticos, porque se trata de titulares indiscutidos que perdieron en su momento la titularidad por lesiones (el zaguero) o problemas de salud (el arquero). El otro cambio, el de Pablo Pérez por Fausto Montero, es de exclusivo resorte del entrenador, quizás como consecuencia del flojo rendimiento del “Memo” frente a Patronato.
Un 3-4-1-2
Ahora sí, con el retorno de Avendaño, Unión se parará con una línea de tres, aunque no inamovible sino flexible, ya que en la mitad de la cancha y por los carriles, el entrenador colocará a dos jugadores que nacieron como marcadores de punta: Alejandro “Tarrito” Pérez por derecha y Mauro “Gringo” Maidana por izquierda.
Desde el concepto teórico, el esquema es perfecto, claro que después dependerá de cómo lo manejen los jugadores adentro de la cancha, porque
una cosa es la teoría y otra la práctica, acordes a los famosos accidentes del juego. Lo que está claro es que los jugadores tienen los argumentos para pasar automáticamente a defender con línea de cuatro e incluso con línea de cinco.
La pareja de volantes internos estará conformada por Pablo Pérez y Sebastián Vidal. El enganche será el cordobés Paulo Rosales. Y los dos puntas, una vez más, los “tanques” tatengues: Leandro Ariel Zárate y Matías Quiroga.
Acaso la novedad pasa por otra posibilidad para Pablo Pérez, el ex Newell’s que pasó por el fútbol de Ecuador y recaló en Unión para esta temporada de ascenso. El apodado “Fantástico” deberá confirmar sus condiciones para intentar adueñarse de una de las diez camisetas, que mañana serán abastonadas rojas y blancas, pero con el modelo nuevo: la franja del medio es la más grande de todas.
Buscando equilibrio
Sin dudas que Kudelka debe estar preocupado por la falta de referencia de dónde está parado su equipo. Porque es capaz de ganar un partido de “guapos” en Tucumán frente a Atlético, con todo el estadio en contra. Y luego, una semana después, achicarse ante 15.000 personas frente a Patronato y ante su propia gente.
A esta altura de la competencia —ya casi un 25 por ciento de la temporada completa— Unión debiera dejar de ajustarse al concepto de “equipo en formación”, porque se entiende que ya pasó un tiempo más que importante para acomodar las piezas.
A la hora del análisis le sigue costando mucho a Unión encontrar dos carrileros con autoridad para jugar por las bandas: no se terminó de afirmar el zurdo Velázquez (hoy lesionado), fue intermitente lo de Pablo Pérez y no pareciera Gaitán marcar diferencias. Por eso, entre otras cosas, aparecen jugando de carrileros dos laterales.
Mañana, desde las 16.30, el “Tate” intentará recuperarse en San Salvador de Jujuy frente al Gimnasia de “Pancho” Ferraro. Hace 15 días, en el mismo norte del país, ganó de visitante ante Atlético Tucumán después de un año de sequía. ¿Le volverá a traer suerte el norte a un equipo tatengue que busca su norte?
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