Madrugó Unión y ganó el clásico


Con más actitud desde el comienzo, el rojiblanco aprovechó las situaciones que tuvo y antes de los 20 minutos ya ganaba 2 a 0, con un golazo extraordinario de Paulo Rosales y otro de Fausto Montero. Luego, fue inteligente para manejar el partido y ordenado para controlar a un Colón que jugó mal en todas las líneas. Fue expulsado Moreno y Fabianesi. Unión consiguió su primera victoria en su regreso a Primera.


Unión derrotó 2 a 0 a Colón en el clásico local, que volvió a jugarse luego de ocho años. Fue de visitante y con total autoridad, comenzó mejor, pegó rápido y supo jugar con la ventaja en su favor, ayudado también por un equipo local que hizo poco y nada para revertir el resultado.

Paulo Rosales (hizo un golazo impresionante, el otro fue de Montero), Jorge Velázquez, Marcelo Sarmiento Gerónimo Barrales fueron las figuras del partido, todos en el ganador. En el rojinegro, muy poco para destacar. Tal vez algo de Urribarri en ataque, muy poco.

El partido comenzó con un Unión mucho más metido y concentrado. A poco de comenzado y en un minuto contó con dos situaciones inmejorables para ponerse en ventaja. A los 7’ Velázquez metió un pase a espaldas de la defensa y llegó un centro rasante que Urribarri mandó al córner ante la presencia de Montero, que llegaba para empujar la pelota a la red.

De ese tiro de esquina llegó un centro que el propio Velázquez cabeceó apenas desviado, que salió a centímetros del palo izquierdo de Pozo.

Unión presionaba bien en el campo del local y se hacía de la pelota, arrinconó al Sabalero y lo tenía contra las cuerdas. Hasta que llegó el 1 a 0: Rosales tomó la pelota en la izquierda del ataque, encaró al área y desde el vértice del área se acomodó y sacó un extraordinario remate cruzado, al segundo palo, la pelota dio en el poste y se metió. Un tiro perfecto, inatajable para Pozo que no pudo hacer nada. Un golazo memorable para poner en ventaja al rojiblanco.

Tras el gol Unión se paró de contra y Colón salió a buscar el empate, pero el rojinegro no lastimaba y el Tate, en la primera que tuvo, volvió a golpear. Fue a los 18’ y con un rápido contragolpe, llegó un pelotazo al fondo para Barrales, que le ganó a su marcador, metió un centro que Pozo apenas alcanzó a desviar y entrando por el segundo palo apareció Montero, anticipándose a Bastía y Barrales (y a una defensa local que no reaccionaba) para poner el 2 a 0.

La primera chance seria para los de Sciacqua llegó recién a los 24’, luego de una linda jugada tocando por abajo y con un par de “paredes” entre Prediger, Moreno y Fuertes, que terminó con un remate cruzado del “Perro”, disparo que Vera despejó sobre la línea.

A los 31’ el que sorprendió fue Urribarri, que apareció por su banda en zona de ataque y sacó un tiro cruzado y desviado.

A pesar de estas dos llegadas, y que Colón tenía un poco más la pelota, el que controlaba el partido era Unión, que a partir de la mejor actitud del comienzo logró ponerse en ventaja y luego ampliar, aprovechando los espacios y jugando de contragolpe, con una gran actuación de sus volantes, especialmente de Rosales.

Unión volvió a avisar otra vez a los 37’, tras otra buena acción de Velázquez, quien disparó desde fuera del área y su tiro, que le salió al medio del arco, quedó en manos de Pozo.

Así se fue el primer tiempo. Con un 2-0 que premió al equipo que mostró mejor actitud desde el comienzo, que supo aprovechar las que tuvo, y que fue inteligente para manejarse con la ventaja del resultado. Mientras, Colón intentó, pero mostró muy poco en ataque, fue floja la contención en el medio y la actuación de la defensa fue decididamente mala. El Tate supo jugar entre esas dos líneas, aprovechó bien los huecos y hasta pudo volver a marcar.

No cambió nada

Desde el comienzo el rojinegro se plantó decididamente en el campo rival, y el técnico acompañó con los cambios: entró Higuaín por Prediger desde los vestuarios y Lesman por Bastía a los 16’. Pero a Colón le costaba muchísimo generar alguna situación concreta para descontar. Se aproximaba y tiraba centros desde todos lados, pero Bologna seguía tranquilo.

Mientras, Unión encontraba más espacios, pero tampoco los aprovechaba ya que decidió arriesgar menos y cuidar más el resultado, ponía menos gente en ataque y, además, algunos de sus jugadores sentían el desgaste.

Recién a los 27’ Colón tuvo una oportunidad en los pies de Lesman, que en el borde del área chica remató tras un centro de Urribarri, la pelota pegó en un defensor y salió desviada.

La ya clásica apatía ofensiva de Colón (que se resumía en centros y pelotazos) dio contra el orden que mostró Unión para contener los embates locales.

A los 39’ nuevamente Lesman estuvo cerca de conseguir el descuento cuando a la salida de un córner metió un cabezazo que dio en el travesaño. A esa altura el local iba casi con desesperación y totalmente desordenado, y fue cuando el rojiblanco también pudo pegar por tercera vez. Pero ni uno ni otro movieron más el resultado.

Finalmente fue un 2 a 0 que premió al que más y mejor hizo las cosas para ganar el clásico. El triunfo de Unión no admite objeciones. Salió a la cancha con más actitud, pegó primero, aprovechó la ventaja y supo manejar el partido con el resultado a favor. Mientras, Colón quiso y buscó, pero con las mismas limitaciones no pudo ante un rival más despierto y ordenado.

Síntesis

Colón:
Diego Pozo; Julio Barraza, Salustiano Candia, Ronald Raldes, Bruno Urribarri; Iván Moreno y Fabianesi, Sebastián Prediger, Adrián Bastía, Tomás Costa; Leandro González y Esteban Fuertes. Director técnico: Mario Sciacqua.

Unión: Enrique Bologna; Renzo Vera, Juan Pablo Avendaño, Rodrigo Erramuspe, Juan Pablo Cárdenas; Fausto Montero, Marcelo Sarmiento, Nicolás Bruna, Jorge Velázquez; Paulo Rosales y Jerónimo Barrales. Director técnico: Frank Kudelka.

Goles: PT 8' Rosales (U), 17' Montero (U).

Cambios: ST dese el inicio Federico Higuaín x Prediger (C); 16' Germán Lesman x Bastía (C); 21' Juan Pablo Pereyra x Rosales (U); 30' Ronald Quinteros x Montero (U); 44’ Matías Quiroga x Barrales (U).

Amonestados: Raldes, Barraza (C), Sarmiento, Montero, Barrales (U).

Expulsado: 36' Moreno y Fabianesi (C).

Arbitro: Héctor Baldassi.

Cancha: Colón.

La "movida" de Kudelka

El técnico tatengue cambia medio equipo para visitar a Boca en la Bombonera.


El grandote Pereyra tiene tendencia a arrancar desde atrás, pero seguramente le dará una mano a Quiroga contra dos defensores altos como Schiavi. Foto:Flavio Raina

La ausencia confirmada de Avendaño (ni siquiera viajó), la presencia de Vidal (se recuperó de la lesión en el tobillo), el debut del peruano Ronald Quinteros y las apariciones de Sarmiento y Pereyra como titulares, son las principales novedades en el plantel de Unión, que este mediodía, luego del almuerzo, partió con destino a Capital Federal para jugar el encuentro de mañana ante Boca en la Bombonera.

El equipo que definió Darío Kudelka es el siguiente: Bologna; Zurbriggen, Correa, Erramuspe y Cárdenas; Quinteros, Sarmiento, Vidal y Velázquez; Pereyra y Quiroga. De esta manera, serán cinco las modificaciones que tendrá el equipo tatengue para este segundo partido en la máxima categoría, si tenemos en cuenta el que debutó hace nueve días en el 15 de Abril, empatando ante Argentinos Juniors.

Es posible que lo que más se sienta sea la ausencia del capitán, Juan Pablo Avendaño, quien fue la figura del encuentro ante los Bichos colorados y autor del golazo de la primera fecha.

Ya recuperado de su lesión, Correa debutará en la máxima categoría del fútbol argentino, cosa que también hará Zurbriggen, quien será el reemplazante de Renzo Gonzalo Vera, que fue sancionado con una fecha de suspensión y retornará la semana que viene, cuando Unión juegue como local ante Belgrano (lunes 22 a las 21.05).

En la mitad de la cancha también hay modificaciones, aunque éstas son “tácticas”. Es que Kudelka decidió que ni Montero, ni Bruna ni Rosales estén en el equipo titular y que sí lo hagan tres de los refuerzos que llegaron en esta temporada: el peruano Ronald Quinteros para jugar por derecha, Marcelo Sarmiento para hacerlo por el centro de la cancha al lado de Vidal y Juan Pablo Pereyra para acompañar a Quiroga en ofensiva.

No es mucho lo que Kudelka dijo cuando se refirió a lo estratégico. Seguramente, cuidarse de las subidas de Clemente Rodríguez, “cercar” lo máximo posible a Riquelme y controlar a los dos delanteros (Viatri y Cvitanich) serán los objetivos del técnico rojiblanco.

Los viajeros

Éste es el listado de jugadores que partió hoy con destino a Buenos Aires: Barisone, Diego; Barrales, Jerónimo; Bologna, Enrique; Bruna, Nicolás; Cárdenas, Juan Pablo; Correa, Nicolás; Erramuspe, Rodrigo; Limia, Alejandro; Míguez, Pablo; Montero, Fausto; Nuñez, Fabricio; Pereyra, Juan Pablo; Pérez, Alejandro; Quinteros, Ronald; Quiroga, Matías; Rosales, Paulo; Sarmiento, Marcelo; Velázquez, Jorge; Vidal, Sebastián, y Zurbriggen, Santiago.

Como pude apreciarse, también están incluidos, entre los que viajan, otras de las incorporaciones que tuvo Unión en esta temporada, como las de Jerónimo Barrales y Pablo Míguez (Nuñez ya había estado presente entre los concentrados para jugar ante Argentinos Juniors), con chances, en ambos casos, de integrar el banco de relevos.

Barrales viene de hacer tres goles en el partido de reserva ante los Bichos de La Paternal mientras que Míguez es un volante de mucha lucha, típicamente uruguayo, que podría resultar útil de acuerdo a cómo se presente el partido de mañana en la Bombonera.

Gran acompañamiento

El otro aspecto para resaltar en la previa de este partido es el notable acompañamiento que tendrá Unión en este partido, reflejado en la cantidad de entradas que se vendieron en Santa Fe y que permitirán colmar la tribuna alta que da al Riachuelo en el mítico estadio de la Boca.

Éste es un aspecto que los propios dirigentes rojiblancos se encargaron de resaltar y de sorprenderse. “Nos vimos desbordados por tamaña expectativa”, dijo el presidente Spahn en diálogo con El Litoral hace dos días.

Volviendo por un sueño es el programa de Unión

El tiempo que pasó desde aquel 6 de julio de 2003 pudo ser, para muchos, una eternidad. Fue lo que consumió Unión en las canchas del ascenso hasta pegar —una vez más— la vuelta a la Primera División del fútbol argentino, el lugar que merece ocupar por historia —fue subcampeón Nacional en el ’79 sin perder ninguna de las dos finales con River—, por convocatoria (no tiene más lugar para hacer socios) y por predicamento en el fútbol del interior de la Argentina, siendo uno de los primeros equipos que se animó a discutirle a los grandes, cuando allá por 1975 armó un equipazo de estrellas de la mano del “Toto” Lorenzo.

Además, desde sus canteras siempre aparecieron nombres importantes que aportaron sangre rojiblanca para los momentos trascendentales del fútbol argentino: Leopoldo Jacinto Luque en el Seleccionado Argentino de César Luis Menotti campeón del mundo en 1978 y Nery Alberto Pumpido campeón del mundo con Carlos Salvador Bilardo en México 1986. Y grandes talentos surgidos de su semillero que hicieron flamear la bandera tatengue en distintos clubes y países.

Es por ello que esta noche no será una noche más para Unión como institución. Mucho menos para su gente. Todavía permanecen imborrables esas imágenes con miles y miles de santafesinos volcados a las calles durante varios días seguidos festejando la vuelta a Primera.

Y esta vez, casi como una señal del destino, el viejo y querido Unión vuelve a Primera con la mayoría de los actores principales que montaron en escena la mejor obra de los últimos tiempos. Con Kudelka en el banco con su cuerpo técnico, Avendaño capitán, el “Changuito” con su histórico apellido en la punta, los mismos carrileros (Montero/Velázquez), el “5” patrón del mediocampo (Vidal) y los dos puntas ofensivos: Paulo Rosales y el goleador Matías Quiroga.

Un poco por obligación —para no hacer locuras económicas con las cifras interplanetarias que piden algunos futbolistas— y con muchísimo de convicción (siempre fue la idea de Kudelka y los dirigentes), la principal pata en la cual Unión apoyó su vuelta a la “A” pasó por mantener la base del grupo que le dio el ascenso.

Y luego de varias negociaciones, ofertas y contraofertas, hay que decir que el objetivo se cumplió casi al pie de la letra. Es que de los jugadores que siempre pidió el entrenador por un año más, sólo Pablo Pérez no pudo fichar y volvió a Newell’s Old Boys de Rosario. Del resto, siguen todos.

En lo que hace al diagnóstico exacto de Kudelka a la hora de reforzar la plantilla, se buscó un arquero como Bologna de Banfield (lo quiso Boca, en medio del mercado de pases) para que compitiera con Limia. En el fondo, se dio la vuelta de Renzo Gonzalo Vera, un polifuncional defensor que puede abrirse para marcar punta o cerrarse en la zaga: viene de hacer experiencia en Tigre. Ahí atrás, además, se sumó Rodrigo Erramuspe, un zaguero de Lanús que venía siendo observado por Unión.

Para la mitad de la cancha, hubo desembarco extranjero, porque más allá de Marcelo Sarmiento (argentino, viene de jugar cuatro años en Grecia), fichó un peruano —Ronald Guerrero, de Universidad San Martín— y un uruguayo —Pablo Míguez, de Danubio— como para poder darle una inyección de garra en la zona de medios.

Finalmente, en el bloque de ataque, estamparon la firma Fabricio Núñez (punta charrúa, ex Godoy Cruz), Juan Pablo Pereyra (figura descollante de Atlético Tucumán que jugó poco en Estudiantes de La Plata) y casi sobre el cierre mismo del libro de pases, Jerónimo Barrales, delantero cuyo pase es de Banfield y viene de Chile.

A este grupo, hay que sumarle los nombres de Damián Santagati de Boca y la inscripción anoche sobre el cierre del libro de pases de Juan Sánchez Miño, otro zurdo formado en las inferiores xeneizes que puede jugar por la banda izquierda en la mitad de la cancha.

Como dato de color: Unión pondrá en campo esta noche, ocho años después, un solo jugador de los que perdió la categoría en ese 2003 frente a Nueva Chicago. Es Renzo Gonzalo Vera, que cuando pise esta noche el 15 de Abril sentirá el exquisito perfume del desquite deportivo. Al igual que el corazón de cientos de miles de hinchas que sufren y gozan con el viejo y querido Unión.