Con apenas un par de retoques, el “Tate” se prepara para jugar los primeros tres puntos en la “A”: será el viernes, en el 15 de Abril, contra Argentinos Juniors.

Más allá de la incertidumbre que se generó en las últimas horas por el sorpresivo ofrecimiento del grupo chileno por Matías Quiroga y de lo complicado que se está haciendo completar la plantilla con un delantero más, tanto los dirigentes encabezados por el presidente Luis Sphan como el entrenador Frank Darío Kudelka se mostraron conformes por la forma en la cual se reforzó Unión para volver a Primera, sin apartarse demasiado del presupuesto estipulado.
Desde el vamos, una vez que Kudelka puso el gancho para asegurar su continuidad como entrenador tatengue en la máxima categoría, la frase explotó en López y Planes: “Mantener la base, no desarmar el grupo y completar el plantel”.
Así, lejos de desesperarse con nombres rutilantes y caras nuevas, la tarea de la nueva subcomisión de fútbol pasó por ir renovando los vínculos de los jugadores que lograron el ascenso a Primera. Se habló de un primer listado de prioridades y un segundo pelotón. Con todos los que Kudelka había apuntado, se terminó arreglando. En algunos casos, se compraron parte de los derechos económicos, como con el uruguayo Nicolás Correa y con el goleador Matías Quiroga. En otros, se prolongaron los préstamos. Y también se mejoraron los contratos de aquellos que tenían el pase en la mano y el vínculo cerrado.
De la columna vertebral que consiguió el ascenso al fútbol grande, la única operación que se complicó al punto de quedar descartada fue la de Pablo Pérez. ¿Los motivos?: las exigencias de Newell’s para que Unión comprara el pase y el contrato del futbolista.
Si bien no lo confirmó, todo parece indicar que prácticamente la base titular tatengue “está lista” para el partido del viernes, a las 21.10, contra Argentinos Juniors en el 15 de Abril.
Hasta acá, Unión se reforzó en el fondo con la llegada de un arquero que está muy bien conceptuado en el ambiente del fútbol argentino, como Enrique Bologna, de Banfield. Se habla muy bien de él, a tal punto que su desembarco en Santa Fe corrió peligro por culpa de un pedido expreso de Julio César Falcioni por llevarlo a Boca. Finalmente, los dirigentes tatengues se movieron con inteligencia y el arquero cumplió con su palabra.
Ahí atrás, volvió Renzo Gonzalo Vera después de su experiencia en Tigre y se sumaron jugadores con proyección, como un zaguero que vino de Lanús (Rodrigo Erramuspe) y un lateral izquierdo de Boca (Damián Santagatti).
En la mitad de la cancha, Unión salió al mercado para comprar dos fichas extranjeras: un peruano y un uruguayo. Primero llegó Ronald Quinteros, mediocampista de la Universidad de San Martín de Porres; segundo, Pablo Míguez, volante polifuncional de Danubio de Montevideo. En esa misma línea media del equipo llegó Marcelo Sarmiento, pretendido por varios clubes pero llegando a Unión después de cuatro años en el fútbol de Grecia.
Arriba, finalmente, se sumó de entrada al uruguayo Fabricio Núñez, ex punta de Godoy Cruz de Mendoza, en una línea del equipo donde también se logró cerrar la operación con Juan Pablo Pereyra, jugador-revelación de Atlético Tucumán que estaba en Estudiantes de La Plata.
Así las cosas, acorde al diálogo del entrenador con los dirigentes, “falta un poco más arriba”. Es que los amistosos mostraron un Unión ordenado en defensa y combativo en el medio: por algo no perdió ninguno de los partidos preparatorios que disputó. Pero, para las exigencias de Primera División, siguen buscando un punta más con nivel. Y si es que se va Quiroga, obviamente que deberán llegar dos: uno que sea titular y otro para pelearla arriba.
Este fin de semana arrancó el torneo paraguayo y hoy jugaba Cerro Porteño, el equipo de Leo Astrada que tiene en sus filas a Roberto Nanni, el nombre pretendido por Unión. Los medios guaraníes hablan de “Nanni o Fredy Bareiro” como duda para enfrentar a Rubio Ñú. Los foros de hinchas indican que debe jugar Nanni porque se arregló su transferencia.
Lo que trascendió en Santa Fe es que hay una deuda importante de Cerro con el ex Vélez y por eso apareció Unión. Descartados Emilio Zelaya y Nicolás Pavlovich, ahora apareció el nombre de Germán Alemanno, ex Central y Quilmes, actualmente en la Universidad de San Martín, donde se consagró con un gol cada dos partidos.
Si se hiciera lo de Quiroga, la búsqueda se complicaría un poco más en el mercado, porque en lugar de un delantero interesante con gol, Unión estaría obligado a buscar dos atacantes. Claro que, a excepción de este sacudón por la oferta chilena para llevarlo a Europa, Unión está listo para volver al fútbol grande y Kudelka casi no tiene dudas en los nombres para su ordenado y combativo 4-4-2.
Desde el vamos, una vez que Kudelka puso el gancho para asegurar su continuidad como entrenador tatengue en la máxima categoría, la frase explotó en López y Planes: “Mantener la base, no desarmar el grupo y completar el plantel”.
Así, lejos de desesperarse con nombres rutilantes y caras nuevas, la tarea de la nueva subcomisión de fútbol pasó por ir renovando los vínculos de los jugadores que lograron el ascenso a Primera. Se habló de un primer listado de prioridades y un segundo pelotón. Con todos los que Kudelka había apuntado, se terminó arreglando. En algunos casos, se compraron parte de los derechos económicos, como con el uruguayo Nicolás Correa y con el goleador Matías Quiroga. En otros, se prolongaron los préstamos. Y también se mejoraron los contratos de aquellos que tenían el pase en la mano y el vínculo cerrado.
De la columna vertebral que consiguió el ascenso al fútbol grande, la única operación que se complicó al punto de quedar descartada fue la de Pablo Pérez. ¿Los motivos?: las exigencias de Newell’s para que Unión comprara el pase y el contrato del futbolista.
Si bien no lo confirmó, todo parece indicar que prácticamente la base titular tatengue “está lista” para el partido del viernes, a las 21.10, contra Argentinos Juniors en el 15 de Abril.
Hasta acá, Unión se reforzó en el fondo con la llegada de un arquero que está muy bien conceptuado en el ambiente del fútbol argentino, como Enrique Bologna, de Banfield. Se habla muy bien de él, a tal punto que su desembarco en Santa Fe corrió peligro por culpa de un pedido expreso de Julio César Falcioni por llevarlo a Boca. Finalmente, los dirigentes tatengues se movieron con inteligencia y el arquero cumplió con su palabra.
Ahí atrás, volvió Renzo Gonzalo Vera después de su experiencia en Tigre y se sumaron jugadores con proyección, como un zaguero que vino de Lanús (Rodrigo Erramuspe) y un lateral izquierdo de Boca (Damián Santagatti).
En la mitad de la cancha, Unión salió al mercado para comprar dos fichas extranjeras: un peruano y un uruguayo. Primero llegó Ronald Quinteros, mediocampista de la Universidad de San Martín de Porres; segundo, Pablo Míguez, volante polifuncional de Danubio de Montevideo. En esa misma línea media del equipo llegó Marcelo Sarmiento, pretendido por varios clubes pero llegando a Unión después de cuatro años en el fútbol de Grecia.
Arriba, finalmente, se sumó de entrada al uruguayo Fabricio Núñez, ex punta de Godoy Cruz de Mendoza, en una línea del equipo donde también se logró cerrar la operación con Juan Pablo Pereyra, jugador-revelación de Atlético Tucumán que estaba en Estudiantes de La Plata.
Así las cosas, acorde al diálogo del entrenador con los dirigentes, “falta un poco más arriba”. Es que los amistosos mostraron un Unión ordenado en defensa y combativo en el medio: por algo no perdió ninguno de los partidos preparatorios que disputó. Pero, para las exigencias de Primera División, siguen buscando un punta más con nivel. Y si es que se va Quiroga, obviamente que deberán llegar dos: uno que sea titular y otro para pelearla arriba.
Este fin de semana arrancó el torneo paraguayo y hoy jugaba Cerro Porteño, el equipo de Leo Astrada que tiene en sus filas a Roberto Nanni, el nombre pretendido por Unión. Los medios guaraníes hablan de “Nanni o Fredy Bareiro” como duda para enfrentar a Rubio Ñú. Los foros de hinchas indican que debe jugar Nanni porque se arregló su transferencia.
Lo que trascendió en Santa Fe es que hay una deuda importante de Cerro con el ex Vélez y por eso apareció Unión. Descartados Emilio Zelaya y Nicolás Pavlovich, ahora apareció el nombre de Germán Alemanno, ex Central y Quilmes, actualmente en la Universidad de San Martín, donde se consagró con un gol cada dos partidos.
Si se hiciera lo de Quiroga, la búsqueda se complicaría un poco más en el mercado, porque en lugar de un delantero interesante con gol, Unión estaría obligado a buscar dos atacantes. Claro que, a excepción de este sacudón por la oferta chilena para llevarlo a Europa, Unión está listo para volver al fútbol grande y Kudelka casi no tiene dudas en los nombres para su ordenado y combativo 4-4-2.

